“La Historia o las historias. Un debate en el seno del anarquismo” es un diálogo, una discusión entre lo/as autore/as de los distintos escritos que componen el libro. Estamos, pues, ante una obra coral, con diversidad de aportaciones en presencia.
Empieza con una propuesta de debate entre autore/as con diversas aportaciones y su manera de entender y abordar la historia desde el anarquismo, llegando a coincidir algunos en la intención “hacia una historiografía anarquista”. Otras, sin necesariamente autodenominarse tales, sí ponen el acento en los modos de hacer la historia, de manera horizontal, donde sea la propia gente la que pueda “historiarse”, ser protagonista de su relato y no tener un observador especialista ajeno, lo que inevitablemente nos conduce al empleo de otras fuentes y metodologías, a otro modo de abordarlas. O atienden a cuestiones alejadas de las versiones oficiales, olvidadas explícita y pretendidamente.
La historia en general, con minúsculas, nos ayuda a situarnos en el espacio-tiempo, a considerar ritmos de evolución dados por supuestos (en el libro se desmienten), a reflexionar con la posibilidad de ruptura o cambio gradual.
La Historia, con mayúsculas, como se sugiere en el libro sería aquella oficial, la que marcan los dominadores, centran los intereses y deciden qué ha sido y cuándo ha sucedido lo trascendente… cuál es el “lado correcto” de la historia, que dicen ahora deleznables personajes. Sería, entonces, la línea cronológica (acontecimientos, hechos, personajes protagonistas) a la que se nos habitúa en las escuelas y medios de comunicación; no habiendo, entonces, nada más allá.
Las historias podían ser todas aquellas posibles desde la base, la comunidad, los movimientos populares… que intentan contar otros hechos, silenciados y proscritos por el Poder, e incluso narrarlos de otra manera. Y aquí se abre una interesante espita para este debate.
Así, los sistemas educativos y academias (desde la Revolución francesa) son los que empiezan a sistematizar y a interesar el registro histórico. Aquellos que tenían posibilidad de asegurar estas noticias, hechos, crónicas, etc., financiar o publicar (siempre escrito) lo hacían bajo el tamiz de su interés y conveniencia; no olvidar que se estaban forjando y justificando distintas historias nacionales (y/o nacionalistas) y, por supuesto, burguesas.
Será, sin embargo, con la irrupción de su antagónico, los ideólogos socialistas y el movimiento obrero al que interesan desenfocar esos centros de interés burgués y aplicar otros análisis o visiones del pasado. No en vano, Marx hablaba del materialismo histórico como herramienta de interpretación social e histórica, o los análisis políticos en los que van a abundar los anarquistas, en contraposición a todos aquellos detentadores del poder, nuevos (burguesía) o del viejo mundo (monarquía, nobleza, clero).
Siguiendo la estela de esta tendencia podemos recorrer la obra de historiadores anarquistas como Francisco Olaya, Daniel Guerin, Gastón Leval, José Peirats, Eduardo Pons Prades, Rudolf Rocker, Max Nettlau... y aún más cercanos a nuestro tiempo: Paul Avrich, Osvaldo Bayer, Murray Boockhin, Ángel Capelleti, Abel Paz, Alexandre Skirda, Julius van Daal, etc. Geógrafos, también, anarquistas aportaron visiones propias, novedosas y revolucionarias al estudio y análisis del espacio geográfico y sus interrelaciones sociales y en el tiempo como Kropotkin, Reclús o Mechnikov.
Así, y dentro de cierta tradición de historiografía anarquista (o historiadores anarquistas), posteriores a la Guerra Civil, y más tras la Transacción, se han reproducido centenares de estudios y monografías sobre aspectos olvidados y ocultados, que hasta ese momento no habían sido atendidos debidamente por exclusión y persecución, imposibilidad de acceso a fuentes, clandestinidad, etc.; y, luego, en las décadas más recientes por la anomía social en la que se subsiste. Con ello, sobre todo a partir de finales de los 90 llegó una suerte de invasión de memorias personales sin quizá demasiado filtro, ni criterio metodológico que para algunos casos se tornó en hagiografía; cierta idealización de algunos episodios que, posiblemente, y ya en contraste con otras fuentes y con rigor histórico se han valorado en su justa medida y con el peso real que tuvieron.
Con todo el movimiento de memoria histórica, etc., con inusitado fulgor desde los primeros 2000, y que vuelve a retomar nuevos bríos en parte desde el ciclo post15M, que torna la atención a los referentes políticos y sociales claros e históricos, ya que parte de estos movimientos en torno al 15M se hallaban ad nauseam de posmodernismo, mal que le pese al “fin de la historia” de Fukuyama... A valorar la labor abnegada de muchos historiadores anarquistas que desde siempre y en la actualidad, dedican su tarea militante a estos quehaceres en el rescate del olvido de procesos proscritos desde los poderes, que no son programas patrocinados por universidades ni instituciones de ningún tipo, sino más bien al contrario, lo que se pueden encontrar son trabas en el acceso a documentación, archivos, etc., pese a que llevemos décadas de fin del franquismo, etc. No se olvide que es una aportación altruista, voluntaria, valiente, significada, denostada y militante... la del historiador anarquista y la divulgación de sus conocimientos e investigaciones.
Y, he aquí, el libro se plantea ya no solo desviar el relato oficial hacia una historia anarquista (hechos, procesos, personajes, etc.), de unas historias sin Poder (una línea de investigación por explorar); sino que reflexiona sobre las formas de hacer Historia, es decir, si para producir esos estudios sobre historias del anarquismo, colectivos libertarios, experiencias autogestionarias, etc., lo hacemos bajo el mismo paradigma que la Historia de la Academia. Si no habría que plantearse cambiar el relato, pero también la manera de generarlo procurando que ese sea desde abajo y de una manera colectiva, por los propios protagonistas de los hechos (mayores o menores) y enraizando con las posibilidades de transmisión y tomando como fuentes históricas algunas en ocasiones denostadas, por proceder precisamente de las clases populares.
Por otro lado, el libro recopila una serie de escritos, estudios sobre momentos históricos particularmente importantes para unas historias sin Poder, lejos de la Historia con mayúsculas, suponen una muestra, ejemplo de todo aquello que durante mucho tiempo se han ocultado pretendidamente desde las tribunas, las academias, los historiadores… la versión histórica oficial dada. Y claro que hubo, hay y habrá resistencias al Poder, distintas concepciones de entender la Vida (cosmovisiones), que componen estos trabajos y diferentes interpretaciones historiográficas y maneras de hacer historia.
El libro se compone de tres partes: el Preámbulo, presenta conceptos y visiones que ayudan a comprender el conjunto del libro, a cuestionar conceptos preconcebidos y a superar la mirada eurocéntrica, unívoca y marcada por el Poder (la Academia, el patriarcado, el especismo, el clasismo, el etnicismo, el edadismo...)
En Ambulando, se presentan tres artículos que abordan el tema historiográfico desde tres perspectivas diferentes que pretender provocar un debate tanto en el seno del libro como en los movimientos libertarios.
En Nomadeando, conocemos once artículos que, si los vemos en conjunto, nos dan una visión diacrónica, con un transcurrir entre el Neolítico y la actualidad; mientras que si abordamos cada artículo de uno en uno, por separado, nos ayudan a tener una visión sincrónica de un periodo o un momento histórico determinado en un lugar específico. No solo atienden al mundo occidental, sino que aparecen los diversos continentes; no solo hay voces masculinas sino diversidad de géneros; voces desde abajo, desde las clases y etnias oprimidas... presentando la historia como algo no solo del pasado sino conectado con nuestro más vivo presente.
Cada de estas partes se abren con una ilustración histórica del movimiento libertario y un poema de Jesús Lizano.
Concluyendo, el libro se abre hacia una reflexión propia y/o colectiva que oportuna debates en torno a esta cuestión.
Es un libro que puede interesar a cualquier persona interesada en la historia en general, por supuesto; a personas interesadas en el anarquismo, los movimientos sociales, etc., y ya en tanto que ofrece reflexiones sobre la construcción de su relato y aún por la propia recopilación de estudios históricos de interés en la mayoría de los casos inéditos, elaborados ad hoc para este libro o con escasa difusión en castellano.
Entonces, desde el anarquismo o no ¿cómo hacemos historia?
Esta obra está bajo licencia Creative Commons Atribución-No comercial 4.0. Tiene carácter anticomercial y ninguna persona participante en el proceso de elaboración ha recibido ningún pago por este libro.
ÍNDICE
- Zaguán
Javier Encina, Sergio Higuera y Ainhoa Ezeiza
- PREÁMBULO
Una historia anarquista, no una historia del anarquismo. Jorell A. Meléndez-Badillo
Por unas historias sin Poder. Javier Encina, Sergio Higuera y Ainhoa Ezeiza
Anarquismos no occidentales. Jason Adams
- AMBULANDO
La policía de la historia científica. Crítica del discurso historiográfico I. Pedro García Olivo
Hacia una historiografía anarquista. Francisco José Fernández Andújar
Historias orales como herramienta para la convivencialidad. Javier Encina, Ainhoa Ezeiza y Nahia Delgado de Frutos
- NOMADEANDO
Del desvanecimiento de la Diosa al origen del estado. Raúl Cruz
Cómo cambiar el curso de la historia humana, o al menos lo que ya pasó. David Graeber y David Wengrow
La insubordinación eterna. Pacifismo e igualitarismo comunitario a finales de la Edad Media. Jordi Maíz
Libres de sujeción. Apuntes sobre las figuras del desorden y la disolución del poder en la Modernidad: gitanos, vagabundos y desertores. Curro Rodríguez
La democracia desde abajo. El cantonalismo durante la Primera República. Julián Vadillo
Anarquismo en Asia. China, Corea, Japón e India. Jason Adams
Anarquismo en Oriente Medio. Armenia, Líbano, Turquía, Palestina. Jason Adams
Comunalidades anarquistas. Una aproximación testimonial. Silvia Rivera Cusicanqui
Anarquismo en África. Igbo, Egipto, Libia, Nigeria y Sudáfrica. Jason Adams
Mujeres anarquistas en la Transición española. Laura Vicente
México: «neo»-zapatismo y «neo»-anarquismo. Continuidad histórica de una lucha por la vida. Brenda Porras Rodríguez y Fernando Alan López Bonifacio
Reseña de Andrés Sierra Ayllón
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